Misión, visión y valores

Nuestra misión es transformar las organizaciones con tecnología para hacerlas mejores: más rentables, más competitivas, más humanas. Construimos soluciones tecnológicas que implementan las mejores prácticas en cada proceso de negocio, con la finalidad de mejorar las operaciones en el día a día de empresas y organizaciones.
Somos una empresa con alma.

Somos una empresa global

Nuestra ubicación geográfica es fruto de la casualidad. Las provincias y los países son divisiones artificiales. Debemos entendernos como una empresa global en un mundo que también lo es.

Podemos proporcionar soluciones a organizaciones en cualquier rincón del planeta, aportando nuestro conocimiento y utilizando el idioma común del comercio internacional: el inglés.

Aceptamos la responsabilidad de mejorar nuestro entorno local y de contribuir a crear oportunidades y riqueza en nuestro territorio. Pero solo podemos hacerlo trascendiendo el perímetro artificial de nuestra pequeña región.

Debemos obligarnos a ensanchar permanentemente nuestra visión del mundo, a salir fuera con nuestra experiencia y a estar cómodos en entornos con otros usos y culturas.

El camino será largo, lleno de aventuras y temores, lleno de experiencias.

El valor está en la esencia desnuda de las cosas

Construimos herramientas útiles que hacen solo lo que nuestros clientes necesitan y nada de lo que no. Hemos elegido hacer menos, pero mejor.

Suscribimos el compromiso de regresar a los valores esenciales de las cosas, a la austeridad en el ornato. Sabemos que es difícil hacer las cosas fáciles. La complejidad a menudo es el resultado de un trabajo mediocre.

Debemos dotaros de procesos simples, y ser directos y sencillos en nuestra relación con el entorno. Aceptamos que las organizaciones humanas tienden de manera natural a lo complejo, pero debemos cultivar día a día el deber de preguntamos: ¿cómo se puede simplificar más?

La complejidad paraliza: es el germen de la burocracia.

La simplicidad y el minimalismo son valores positivos que deben presidir nuestro trabajo y quedar asociados a nuestra marca.

La forma sigue a la función, dicta un principio de la arquitectura funcionalista del siglo XX. Hacemos nuestro este valor y decimos que los interfaces deben estar subordinados a la funcionalidad, que el buen diseño no se ve.

No hay nada malo en ser pequeño

Un pequeño equipo puede hacer grandes cosas.

Ser pequeños hace posible que podamos iterar rápido, entregar pronto y concentrar el esfuerzo.

Nuestro tamaño nos permite escoger qué proyecto queremos hacer y qué rumbo deseamos tomar.

Como somos pequeños podemos estar alineados radicalmente en torno a una cultura y unos principios identitarios.

La ambición de ser una gran compañía global con un equipo pequeño nos permite seleccionar cuidadosamente nuestros compañeros de viaje.

Aspiramos a ser el destino laboral preferente de los mejores especialistas.

Que encuentren en ITEISA un equipo humano del que aprender todos los días y una cultura empresarial de respeto a las personas. Y que formar parte de esta familia sea una razón de orgullo.

Creemos en los equipos, y no en los departamentos. Los equipos son abiertos, conectados y fexibles.

El principio es escuchar

Nuestra razón de existir es comprender la realidad de nuestros clientes, proponer soluciones eficaces, y ponerlas en marcha con un vivo interés.

Sus retos son la fuerza motriz de nuestro trabajo. Debemos esforzarnos en escuchar a nuestros clientes e identificar sus necesidades. Resolvamos solo ineficiencias reales y significativas en sus organizaciones.

Debemos escuchar con atención los retos de nuestros clientes, pero nos corresponde a nosotros proponer las soluciones más eficaces conforme a nuestra experiencia y conocimiento.

Se atribuye a Henry Ford la frase: "Si hubiera preguntado a mis clientes qué querían, me habrian dicho que un caballo más rápido".

Cada palabra cuenta

La palabra escrita es nuestro más potente elemento de expresión.

Debemos proscribir de nuestra comunicación las frases vacías, el argot comercial y los clichés. Nos comunicamos eficaz y honestamente.

Hagamos contar cada palabra, y que cada palabra cuente.

Tradicionalmente el sector tecnológico ha abusado de los tecnicismos para crear una falsa complejidad artificial.

Hablemos el idioma que habla nuestro cliente; comprendamos y adoptemos las palabras de su industria.

Esforcémonos en utilizar el lenguaje con precisión, en encontrar las palabras exactas para hacer llegar nuestro mensaje. Quien piensa bien, escribe bien.

El resultado es más que la suma de las partes

Participamos y contribuimos activamente a la existencia de organizaciones empresariales, económicas y sociales que sirven para el progreso colectivo y para tejer relaciones con otras empresas y grupos.

Somos una organización humana abierta, con vocación de causar un impacto positivo y duradero en su entorno.

Creemos en la cooperación con individuos y organizaciones, en el intercambio de ideas y visiones.

También creemos que las empresas tienen que ser responsables, transparentes y conscientes de la sociedad, las personas y el entorno.

Ser rentables nos dota de futuro

Todo en ITEISA está construido para durar, y nos gusta pensar que seremos una empresa centenaria, que causará un impacto transformador en su entorno durante mucho tiempo.

Hemos recorrido ya un largo camino de la mano de nuestros clientes y no creemos en los esfuerzos fugaces ni en los trucos de magia.

Generar recursos económicos nos proporciona músculo para acometer nuevos retos y la libertad de no depender de otros. También la capacidad de crear unas condiciones laborales que nos permitan tener el mejor equipo humano posible.

Nos dirigimos a clientes solventes con capacidad de compra y valoramos la economía en nuestras operaciones.

Tenemos la alta responsabilidad de generar valor real para nuestros clientes y esto solo se cumple cuando nuestro trabajo suma a su cuenta de resultados. Al mismo tiempo, nos obligamos a trabajar para empresas que confían en nosotros y que invierten en nuestro futuro.

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